domingo, 11 de enero de 2015

Tres diferentes versiones sobre la llegada del Ferrocarril a Pichilemu



Juan Cornejo Acuña & Juan Cornejo Torrealba

Al cumplirse 89 años de la inauguración del trazado completo del ferrocarril de San Fernando a Pichilemu, se plantearán tres versiones sobre la llegada del tren al balneario de la región de O´Higgins.
 

    Fig. n° 1:  Estación de Pichilemu. Foto de Juan Cornejo T.
La inauguración del Ramal a Pichilemu y El Diario El Mercurio

Para observar la visión del Diario El Mercurio se debe tener en cuenta la propuesta de construcción del Puerto de Pichilemu, donde surge la pregunta: ¿qué o quiénes influenciaron finalmente la llegada del ferrocarril a la costa?

Este cuestionamiento surgió a raíz de la noticia publicada en el diario El Mercurio[1] la cual abre una nueva arista que comprobaría la relación existente entre el proyecto del Puerto y la llegada del tren a Pichilemu. En otras palabras, la construcción del ferrocarril hasta esa zona se debía netamente si se completaba la edificación de un puerto.

La decisión sobre el lugar de finalización de la extensión del Ferrocarril de La Palmilla[2] se logró luego de que una comisión “(…) de Marinos nombrada por el Supremo Gobierno para estudiar las costas de Colchagua, después de un detenido estudio, fijó como punto mas adecuado para el establecimiento de un puerto la rada de Pichilemu” (Ministerio de Industria y Obras Públicas, 1886 - 1896).

Sin embargo, para no desviarse del tema, se observarán los datos entregados en el Diario:

1) En primer lugar, en una sección de la noticia aparece “éxito de una campaña nuestra” (El Mercurio, 1926: 13).

2) En segundo lugar, se encuentra escrito: “Para El Mercurio, especialmente había palabras de gratitud en todos los labios por el progreso que significa esta iniciativa a la cual contribuyó el diario de forma decidida” (El Mercurio, 1926: 13).

3) Finalmente, “El pueblo de Pichilemu se encuentra muy agradecido a El Mercurio por su campaña que ha logrado la construcción de este ferrocarril y el establecimiento de su servicio”(El Mercurio, 1926: 13).

Fig. n° 2:  Boleto del ferrocarril Pichilemu.
Luego de los puntos señalados, queda la sensación que el ferrocarril a Pichilemu habría tenido su punta de rieles en la estación El Puesto[3] sino hubiese existido intercedido El Mercurio en la finalización de las obras. Ante esto cabe señalar que hubo un periodo desconocido del cual no se tuvo noticias sobre la suspensión o el arribo definitivo del tren a la costa. Este espacio de tiempo se rompió en  Septiembre de 1919, año en que se retomaron los trabajos bajo la Administración de la Dirección de Obras Públicas.

Es por ello que, a manera de respuesta a la pregunta y con los antecedentes que presenta el diario, probablemente los vecinos de Pichilemu escribieron una carta a El Mercurio en donde se hubiesen planteado la necesidad de la conclusión del ferrocarril de San Fernando a la costa y que éste último haya realizado gestiones para la reanudación de las obras[4] lo cual se vio reflejado en el año 1919 cuando la Dirección de Obras Públicas decidió terminar dicho ferrocarril.

La inauguración del Ramal a Pichilemu, según María Inés Córdova Lange[5]

Esta versión de la inauguración del ramal San Fernando a Pichilemu fue la parte no contada por el diario El Mercurio, ya que es el relato, desde la percepción de un testigo presencial, sobre un hecho de suma relevancia para las actuales provincias de Colchagua y Cardenal Caro.

    Fig. n° 3:  Sra. María Inés Cordova Lange. Foto de Juan Cornejo A. Año 2008.
La señora María Inés Córdova Lange[6] fue una de las pasajeras del primer convoy desde San Fernando a Pichilemu. Al ser consultada sobre este suceso, recordó: “Mi padre se encontraba como de jefe de la Estación de Ferrocarriles Colchagüa, cuando supo la noticia que el día 5 de Enero de 1926 pasaría el primer tren de pasajeros con destino a Pichilemu” (Córdova Lange, 2008).

Hubo un momento de silencio, donde la Sra. Inés esbozó una sonrisa agregando que:

 “el día martes 5 de Enero de 1926, eran alrededor de las 8 hrs A.M, cuando se detuvo en Colchagüa la locomotora con sus coches llenos de gente. Subí junto a mis padres, mis hermanos René y  Lidia, mi madrina y familiares que se encontraban de visita en aquel entonces” (Córdova Lange, 2008).
En relación a la cantidad de pasajeros, ella con mucha impresión esbozó que luego de ingresar al coche de pasajeros, se dio cuenta que:

“(…) el tren iba completo, porque era un viaje gratuito, y a la vez estábamos ansiosos de arribar lo más pronto posible al balneario de Pichilemu, sin embargo, al llegar a Alcones y posteriormente a Larraín Alcalde la locomotora fue adornada en su parte delantera, llegando alrededor de las 10 hrs A.M. a la Estación de Pichilemu y que alojaron con su padre en una residencial que quedaba cerca de la Estación, en la actual calle Aníbal Pinto” (Córdova Lange, 2008).

No obstante, frente a la pregunta ¿No había servicio de regreso hacia San Fernando luego del viaje inaugural?, la señora Inés, nuevamente esbozando una sonrisa, comentó con bastante gracia: 

“El tren llegó a Pichilemu y no habría un nuevo servicio hasta el día siguiente, por lo que las personas que optaran en quedarse tendrían que buscar donde pasar la noche; de lo contrario los que decidieron  regresar ese día, deberían ir hasta la estación Larraín Alcalde, para tomar el tren que los llevaría hacia San Fernando” (Córdova Lange, 2008).
Por lo tanto, el ferrocarril Pichilemu hizo su viaje inaugural el día martes 5 de enero de 1926, iniciándose su entrega definitiva para el uso comercial a la mañana siguiente, es decir el miércoles 6 de enero de 1926.

La inauguración del ferrocarril desde la Estación San Fernando hasta Pichilemu antes del 5 de enero de 1926

La construcción del ferrocarril a Pichilemu fue bastante difícil y, probablemente, se haya pensado en varias oportunidades no continuar las faenas. 
 
Para tratar sobre este tema se debe plantear que, afortunadamente para la construcción de este apartado, se poseen dos fuentes de suma importancia: 1) La noticia original sobre la llegada del ferrocarril a Pichilemu, aparecida el día miércoles 6 de Enero de 1926 en el Diario El Mercurio; 2) El testimonio de una pasajera que hizo el viaje desde la Estación Colchagua hasta Pichilemu. Sin embargo, han aparecido nuevos antecedentes que proponen la llegada del ferrocarril mucho antes del 5 de enero de 1926.

En una entrevista realizada al ex ferroviario don José Vidal[7], relató que el tren a Pichilemu habría llegado en el año 1924 y no el famoso martes 5 de enero de 1926.

La vía férrea de Larraín Alcalde a Pichilemu, construida con fondos de la Administración de la Dirección de Obras Públicas, se encontraba en condiciones de operar en 1924 donde, incluso, se habían realizado pruebas cumpliendo el estándar exigido por ferrocarriles. No obstante, sucedió algo inesperado que atrasó la fecha de inauguración del ramal de San Fernando a la Costa.

 “Al inicio de 1924 había sido un año seco, sin embargo, no contaron que ese año iba a tener fuertes lluvias” (Vidal Parraguez, 2013). Aconteció que “en el terraplén, casi al llegar al Puente Negro, se construyó una pequeña obra de arte en forma ovalada con la finalidad de evacuar las aguas de la Laguna San Antonio de Petrel” (Vidal Parraguez, 2013).
 
Fig. n° 4: Parte del terraplén construido al llegar a Pichilemu. Foto de Juan Cornejo A. Año 2009.
Pero al momento de llevar a cabo las obras no se pensó en un probable aumento del caudal de la laguna de Petrel. Fue justamente en ese año que la “salida de madre de la laguna socavó y destruyó parte del terraplén, lo que ocasionó el atraso de la inauguración del ramal Pichilemu. Los ingenieros encontraron como solución la construcción del Puente de Fierro” (Vidal Parraguez, 2013).

Como una forma de conmemorar el aniversario, se han compartido estas versiones sobre el arribo del tren de San Fernando a Pichilemu con la finalidad de valorar una fecha importante para la región como también para la conectividad que generó el Estado de Chile a partir de la construcción de diversos ferrocarriles a nivel nacional.

                                                              Bibliografía

Córdova Lange, M. I. (Domingo 27 de Enero de 2008). Entrevistas Inéditas.                              
           (J. Cornejo Acuña, J. Cornejo Torrealba, Entrevistadores, J. Cornejo Acuña, & J. Cornejo Torrealba, Editores) Pichilemu, Cardenal Caro, Chile.         

Cornejo Acuña, J., & Cornejo Torrealba, J. (2008), Pasajera Del Primer Tren de pasajeros a         Pichilemu Aún Vive: María Inés Córdova Lange. http://pichilemunews.blogcindario.com/2008/01/02036-pasajera-del-primer-tren-de-pasajeros-a- pichilemu-aun-vive-maria-ines-cordova-lange.html).

Cornejo Acuña, J., & Cornejo Torrealba, J. (2013). Historia del Ramal San Fernando a   Pichilemu, Un Ferrocarril que atraviesa el Campo para llegar a la Playa.
             (J. Cornejo Acuña, & J. Cornejo Torrealba, Edits.) Rancagüa, Chile:         GráficaZero.

Revista En Viaje. (Diciembre de 1934). 14. Santiago, Chile: Talleres Gráficos de la                     Empresa de los Ferrocarriles del Estado.

Santa María y Márquez de la Plata, D. V. (7 de marzo de 1887). Ferrocarril Palmilla a     Pichilemu. (M. B. Chile, Recopilador) Santiago, Chile.

Vidal Parraguez, J. A. (15 de Febrero de 2013). Entrevistas Inéditas. (J. C. Acuña,         Entrevistador) Pichilemu, Cardenal Caro, Chile.


[1] Publicada el día miércoles 6 de enero de 1926 en la página 13.
[2] Anteproyecto trabajado entre los años 1885 – 1887 por el Ingeniero Domingo Víctor Santa María y Márquez de la Plata  (Hijo del Presidente de la República Domingo Santa María González), el cual fue la base para la construcción del trazado.
[3] Nombre posteriormente sustituido por Larraín Alcalde. La cual fue inaugurada en Diciembre de 1916, pero que su edificio estación fue entregado en noviembre de 1917.
[4]  Las cuales quedaron abandonadas en 1909, luego de la cancelación del contrato del Ingeniero a cargo Eugenio Bobillier, siendo una de las presunciones la demora en la decisión de construir el puerto la rada de Pichilemu.
[5] Entrevista realizada en enero de 2008 por los autores del presente artículo.
[6] Fallecida en Septiembre de 2014.
[7] Entrevista realizada en febrero de 2013 la cual estaba basada en los recuerdos de su padre quien también fue ferroviario.

sábado, 27 de diciembre de 2014

La Revista Gulutren de Peumo



Por Cristian Urzúa Aburto.


Acostumbro ir de vez en cuando a la feria Persa Biobío en Santiago a buscar antigüedades de interés histórico y patrimonial. En sus galpones los anticuarios guardan en polvorientos y viejos cajones: periódicos, revistas y libros, entre otros objetos. En una de mis andanzas encontré en medio de un lote de libros y revistas una publicación que llamó mi atención. Era una frágil y vieja revista con el nombre GULUTREN (1) de PEUMO correspondiente a 1951. Al voltear sus páginas noté textos y fotografías importantes para la historia local, por lo que no dude en darle al vendedor los mil pesos que pedía por el raro ejemplar.

Portada de Gulutren

Según se lee al interior, la revista fue editada por la rama de extensión cultural del Club Deportivo “Peumo” fundado el 12 de octubre de 1927. La revista corresponde al número 8 del 12 de octubre de 1951 y cuenta con 64 páginas. En la primera plana la editorial indicaba los ideales que guiaban a la revista:

“Aquí queda consolidada, para la historia local, el aporte personal de cada miembro del “Peumo”, pequeño o grande traducido en esfuerzo, en disciplina deportiva, en acatamiento a los acuerdos tomados democráticamente, en desempeño de comisiones, en el óbolo mensual o extraordinario, y muy en especial en la asimilación de los ideales que sustenta el C.D. Peumo, y los cuales nos subordinamos en todos nuestros actos.“Gulutrén” es la expresión cultural del C.D. “Peumo”. Es el fruto digno de una digna acción colectiva. “Gulutrén” nos pertenece a todos. “Gulutrén es de Peumo”.”   

Al parecer este órgano representó durante un tiempo la vida cultural y deportiva de Peumo. Para el interesado en el pasado, este documento representa además la vida cotidiana de la localidad y sus alrededores, así como los aspectos económicos y  políticos, no solo de Peumo, sino también de San Vicente de Tagua-Tagua, Las Cabras, El Carmen, Larmahue y Auquinco.

Crónica Deportiva
Al ojear la revista nos encontramos con la crónica local. Hay, a modo de ejemplo, una descripción del hospital de San Vicente y la ausencia de un área de pediatría, un reportaje al rodeo de Las Cabras y una crítica a la peregrinación a Santa Rosa de Pelequén, entre otros temas. Posee además un montón de avisos económicos que auspiciaban la revista, fotografías de personalidades locales y, como toda revista, una sección de humor. Como órgano “esportivo” –al decir de antaño–  abundan artículos sobre el campeonato regional de futbol y las actividades de los miembros de C.D Peumo, además de referencias a otros deportes como el básquetbol o el ping-pong.

Entrevista a la Regidora Otilia Zamorano
Al momento de navegar en la web buscando información sobre esta revista, pude observar que no se encuentran ejemplares en la Biblioteca Nacional y no existen referencias en ningún otro lado. En conclusión, nos encontramos aquí con un fragmento de una colección de por lo menos 8 revistas que dan cuenta de la historia de Peumo a mediados del siglo pasado. Dejo constancia de la existencia de esta revista esperando que alguien, de poseer  algunos ejemplares, pueda contribuir a esta página con la difusión y digitalización de dicha revista.  


(1) Gulutren es el cerro a cuyos pies descasa el poblado de Peumo.